A través del trabajo por rincones
los niños y niñas son los principales protagonistas de su aprendizaje. La temática
se les presenta de forma lúdica, estimulando su interés para que la lleven a
cabo, de manera que el profesor es un mediador que les proporciona las
herramientas necesarias para elaborar su aprendizaje.
Los rincones se organizan en
espacios delimitados donde los alumnos y alumnas interactúan en gran grupo,
pequeño grupo, e incluso de forma individual.
Posibles rincones del aula
Deben ofrecer una gran variedad y
se irán modificando dependiendo de las necesidades y motivaciones del alumnado.
El nombre se puede determinar en consenso con los alumnos.
Rincón de la alfombra: es
el más amplio y el que más posibilidades tiene. Se llevan a cabo las asambleas,
se cuentan cuentos, se escuchan explicaciones, etc.
Rincón de las construcciones:
se trabaja el conocimiento del espacio, se desarrolla el lenguaje y el
pensamiento matemático.
Rincón de juego simbólico:
la actividad es libre, permite desarrollar la capacidad de representar una cosa
por medio de otra, emplear una comunicación verbal o no verbal, en definitiva,
que empleen la fantasía y la realidad.
Rincón de plástica: se
potencia la creatividad y la expresión libre del niño en actividades manuales.
Rincón de disfraces y títeres:
el niño deja volar su imaginación, representa personajes diferentes dependiendo
del disfraz que use. Establece situaciones de juego simbólico, manifiesta mediante
los objetos, el lenguaje oral y el corporal, sus sentimientos.
Rincón de experiencias: en
este rincón los niños actúan sobre los objetos, los manipulan, los transforman,
investigan, hacen descubrimientos… Llegan a conocer cómo están hechas las cosas
y cómo funcionan.
Rincón de lógica-matemática:
es el espacio más habitual donde el niño manipula y realiza las actividades y donde
aprende las matemáticas de forma atractiva y estimulante.
¿Qué requiere el trabajo por rincones?
- Preparar el espacio y el material de cada rincón.
- Diseñar las actividades y las técnicas propias de los mismos.
- Establecer normas básicas.
- Orientar y ayudar a los niños para el desenvolvimiento autónomo.
- Motivarlos para que pasen por todos y disfruten de ellos.
¿Qué nos permite el trabajo por rincones?
- Organizar el trabajo.
- Conseguir una participación activa.
- Favorecer la expresión oral.
- Desarrollar una metodología flexible.
- Educar en el respeto y la ayuda.
- Potenciar la adquisición de conocimientos.
- Fomentar la autonomía, creatividad e imaginación.
- Seguir un registro del cumplimiento de las normas.
- Observar las relaciones afectivas establecidas entre los alumnos.
- Valorar si se han conseguido los objetivos propuestos a través de la hoja de registro de evaluación.
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