domingo, 11 de junio de 2017

Hasta pronto


El 31 de mayo de 2017, tuvimos nuestra última clase de Observación Sistemática y Análisis de Contextos. Por ello, junto con nuestra profesora Jaione, realizamos un recorrido, a modo resumen, por los contenidos que a lo largo de las semanas nos ha impartido. 

En este recorrido nos encontramos con tres temas acerca de la observación sistemática y el análisis de contextos:

  • La metodología observacional: en el que se da conocimientos en relación a qué es una observación sistemática, cuáles son los elementos de la observación, la toma de decisiones en una observación…
  • Sistemas e instrumentos de registro de información: que informa acerca de qué sistemas (de registro, categoriales, descriptivos…) e instrumentos (notas de campo, diario, lista de control, escala de estimación, grabaciones…) elegir a la hora de realizar una observación.
  • Análisis de datos cuantitativos y cualitativos: en el que se explica cómo se debe analizar la información recogida en los instrumentos tras realizar la observación.

Con todos estos conocimientos seremos capaces de realizar una observación, por lo que el día 12 de Junio los tendremos que volcar en el ejercicio final.

Para ello, realizamos un pequeño ejercicio que nos servirá de guía a la hora de afrontar dicho ejercicio final de la asignatura.

El ejercicio fue el siguiente:

TEMÁTICA: Eres un/a docente de un centro de Educación Infantil de Puerto Real, es tu primer año en el centro. Eres el/la docente en el aula de “Las abejas”, formado por 17 niños y niñas de 4 años de edad. Consideras que en educación infantil es necesario llevar a cabo una metodología de trabajo cooperativo en el aula y lo vas a implementar. Consideras que esta forma de trabajar va a tener muchos beneficios para el alumnado, no obstante, al ser una persona reflexiva decides realizar una evaluación.

DISEÑO:
  1. Objetivos o pregunta de evaluación. Especificar el/los objetivos o pregunta/as que desea responder en la evaluación y una justificación de la importancia de la temática propuesta.
  2. Metodología a emplear:
    • Muestra o participantes y contexto. ¿Qué o a quién evaluar? ¿Dónde evaluar? Explicación de qué o a quién se pretende evaluar. Así como el contexto de la evaluación (elementos físicos, sociales, históricos o culturales).
    • Técnicas e instrumentos de recogida de información. ¿Cómo? ¿Con qué instrumentos? Especificar y comentar las técnicas (observación, entrevista, etc.) y los instrumentos (escala de valoración, diario de campo, guión de entrevista específica, etc.) a utilizar en la evaluación. Justificar su elección y relacionarlo con los objetivos específicos o pregunta a la que se pretende dar respuesta.
    • Temporalización. ¿Cuándo? Selección de los momentos en los que se va a evaluar. En caso de realizar observaciones establecer la duración de las observaciones, su secuenciación y distribución. Justificar la elección.
    • Análisis de datos. ¿Qué tipo de datos se recogerán y cómo se analizaran? Especificar el tipo de datos que se recogerán (cuantitativos, cualitativos) y el tipo de análisis que se llevará a cabo: cuantitativo (descriptivos, comparativos, etc.) o cualitativo.
  3. Diseñar uno de los instrumentos establecidos en la metodología a emplear.

Durante unos minutos de la clase, organizados en pequeños grupos, estuvimos comentando el ejercicio, sacando conclusiones y opiniones de cada uno de nuestros compañeros.

Para finalizar realizamos una puesta en común con la ayuda de nuestra profesora, la cual nos orientó para completar el ejercicio de forma correcta, aclarando dudas, sugerencias o cualquier  tipo de cuestiones con respecto a la asignatura.

Una vez finalizó la clase, llegaba la hora de finalizar nuestro blog, la hora de decir adiós, o quizás un hasta pronto, ya que tocaba terminar de afianzar los conocimientos para que cuando llegue el lobo no derrumbe nuestra casa.

La Dehesilla


Como hemos comentado anteriormente, una de las prácticas que teníamos que realizar durante la asignatura implicaba realizar una visita a un centro educativo. Dicha práctica consistía en elaborar un instrumento, con el que realizar una observación sistemática centrada en la relación docente-alumnado, y cuál es la respuesta de este último ante la acción docente.

Nos acercamos al centro elegido en Sanlúcar de Barrameda, “La Dehesilla”. El centro cuenta con dos bloques claramente diferenciados: uno orientado a la Educación Primaria y otro a la Educación Infantil, además de, un gimnasio, y tres áreas orientadas al recreo, dos de ellas para los estudiantes de primaria y la restante para los niños y niñas de infantil. 

El aula donde realizamos la observación era bastante amplia y en ella encontramos mesas que son ocupadas por grupos de seis alumnos y alumnas, además de un amplio aseo y las zonas dedicadas y empleadas para la asamblea y  el juego.

El recibimiento fue muy bueno, y el agradable trato nos ayudó a sentirnos cómodos en el entorno para realizar nuestra labor más relajados. 

Esta experiencia nos ha servido para ver de forma directa la vida real y cotidiana de un aula de infantil. Algo importante de esta práctica es que nos ha permitido conocer y acercarnos más a nuestra futura labor como docentes, reforzando nuestra vocación y animándonos a seguir adelante para cumplir nuestras metas. 


Coevaluación


Una de las prácticas que hemos elaborado durante la asignatura consistía en la elaboración de un instrumento de observación e investigación. En nuestro caso, durante la observación, nos centramos en la relación e interacción docente-alumnado y la cuestión en la que basamos dicha observación es ¿cuál y cómo es la respuesta del alumnado ante la acción del docente? 

Una vez construido el instrumento nos desplazaríamos hasta el Centro de Educación Infantil y Primaria “La Dehesilla” (Sanlúcar de Barrameda), para llevar a cabo la recogida de datos e información utilizando nuestro propio instrumento.

El resultado y/o calificación final lo obtuvimos mediante la coevaluación, en la que participamos los tres miembros del grupo y nuestra profesora. 

Esta forma de evaluación nos permite, como alumnos, participar activamente en el aprendizaje tanto individual como grupal, y hacer críticas constructivas sobre el trabajo realizado con la finalidad de resaltar los puntos positivos y los que se necesitan trabajar con mas hincapié. 

Otra idea fundamental que se pone en práctica con la coevaluación es la comunicación clara, concisa, objetiva y cordial entre los alumnos y alumnas. Esto propicia una relación más relajada y favorable entre los propios compañeros/as y el docente.

Gracias a este tipo de evaluación hemos experimentado en primera persona los beneficios que tiene, como el sentimiento de pertenencia a un grupo, la oportunidad de dar nuestra opinión sobre los contenidos y el trabajo realizado y contrastar los resultados y opiniones con la profesora. 

Habilidades sociales


Hemos realizado un ejercicio que consistía en la búsqueda y construcción, de manera grupal, de una serie de ítems referidos al tema de las habilidades sociales. 

En primer lugar nos planteamos ¿qué son las habilidades sociales? Las habilidades sociales son las capacidades que tienen las personas para relacionarse entre sí y con el mundo que les rodea, es decir, conductas que  se llevan a cabo ante diferentes situaciones sociales.

En segundo lugar, ¿qué es un ítem? Un ítem hace referencia a un elemento que se pretende observar.

Tras la discusión, reflexión y búsqueda de ítems en los grupos formados de manera aleatoria, volvimos a los grupos de siempre, en nuestro caso "los tres cerditos", para comentar, opinar y extraer conclusiones del trabajo realizado, para finalmente llegar a una puesta en común.

Bajo nuestro criterio consideramos que para realizar una observación en relación a las habilidades sociales de los alumnos y alumnas debemos centrarnos en los siguientes ítems:

  • Comprende e identifica las emociones del grupo.
  • Utiliza un tono de voz acorde a la situación.
  • Responde adecuadamente a normas cívicas y morales. 
  • Manifiesta cordialidad
  • Expresa sus opiniones e inquietudes.
  • Respeta el turno de palabra.
  • Expresa sus pensamientos sobre los demás.
  • Comparte los objetos del aula y los suyos propios con los demás compañeros.
  • Integra a los demás compañeros en el juego.
  • Saluda al grupo de iguales y al equipo docente al llegar al centro.
  • Convive y trabaja en equipo adecuadamente.
  • Acepta las diferentes opiniones de los demás.
  • Escucha con atención y contesta a las cuestiones realizadas.
  • Mantiene la atención mediante un dialogo.
  • Sabe reconocer sus errores y rectificar ante ellos.
  • Se desenvuelve positivamente ante una situación conflictiva.
  • Muestra seguridad y confianza en sí mismo.
  • Conoce e identifica las distintas emociones.

Con esto queremos hacer ver que somos nosotros, los docentes, quienes tenemos que encargarnos de que los más pequeños y pequeñas cultiven, desarrollen y potencien en su inmensa mayoría las capacidades para que consigan interrelacionarse de la mejor forma, tanto con sus iguales como con el mundo que los rodea, por lo que tenemos que interesarnos en el estudio, investigación y observación de nuestros alumnos y alumnas en relación a las habilidades sociales que presentan.

“El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde” (Gabriel Miró).

Trabajo por rincones en EI


A través del trabajo por rincones los niños y niñas son los principales protagonistas de su aprendizaje. La temática se les presenta de forma lúdica, estimulando su interés para que la lleven a cabo, de manera que el profesor es un mediador que les proporciona las herramientas necesarias para elaborar su aprendizaje.

Los rincones se organizan en espacios delimitados donde los alumnos y alumnas interactúan en gran grupo, pequeño grupo, e incluso de forma individual.


Posibles rincones del aula

Deben ofrecer una gran variedad y se irán modificando dependiendo de las necesidades y motivaciones del alumnado. El nombre se puede determinar en consenso con los alumnos.

Rincón de la alfombra: es el más amplio y el que más posibilidades tiene. Se llevan a cabo las asambleas, se cuentan cuentos, se escuchan explicaciones, etc.

Rincón de las construcciones: se trabaja el conocimiento del espacio, se desarrolla el lenguaje y el pensamiento matemático.

Rincón de juego simbólico: la actividad es libre, permite desarrollar la capacidad de representar una cosa por medio de otra, emplear una comunicación verbal o no verbal, en definitiva, que empleen la fantasía y la realidad.

Rincón de plástica: se potencia la creatividad y la expresión libre del niño en actividades manuales.

Rincón de disfraces y títeres: el niño deja volar su imaginación, representa personajes diferentes dependiendo del disfraz que use. Establece situaciones de juego simbólico, manifiesta mediante los objetos, el lenguaje oral y el corporal, sus sentimientos.

Rincón de experiencias: en este rincón los niños actúan sobre los objetos, los manipulan, los transforman, investigan, hacen descubrimientos… Llegan a conocer cómo están hechas las cosas y cómo funcionan.

Rincón de lógica-matemática: es el espacio más habitual donde el niño manipula y realiza las actividades y donde aprende las matemáticas de forma atractiva y estimulante.


¿Qué requiere el trabajo por rincones?
  • Preparar el espacio y el material de cada rincón.
  • Diseñar las actividades y las técnicas propias de los mismos.
  • Establecer normas básicas.
  • Orientar y ayudar a los niños para el desenvolvimiento autónomo.
  • Motivarlos para que pasen por todos y disfruten de ellos.
¿Qué nos permite el trabajo por rincones?
  • Organizar el trabajo.
  • Conseguir una participación activa.
  • Favorecer la expresión oral.
  • Desarrollar una metodología flexible.
  • Educar en el respeto y la ayuda.
  • Potenciar la adquisición de conocimientos.
  • Fomentar la autonomía, creatividad e imaginación.
  • Seguir un registro del cumplimiento de las normas.
  • Observar las relaciones afectivas establecidas entre los alumnos.
  • Valorar si se han conseguido los objetivos propuestos a través de la hoja de registro de evaluación.


Entre maestros


¿Qué es lo que pasa cuando se lleva a cabo algo distinto en el aula? ¿De qué forma reaccionan los alumnos? ¿Cuál es la actitud del profesor?

En torno a estas cuestiones gira la película-documental “Entre maestros”, que durante dos semanas nos muestra cómo son las clases entre un profesor (con años de experiencia) y 11 alumnos y alumnas de 16 a 18 años, los cuales no se conocían entre sí.

Cada uno de estos alumnos representa un rol de lo que podemos encontrar en cualquier clase (la más estudiosa, el gracioso, el que pasa de todo…).

En la película podemos observar como el profesor hace todo lo posible para que los alumnos se abran al resto del grupo, hablando constantemente y fomentando el autoconcepto, ya que “todos somos maestros” y aprendemos los unos de los otros de manera constante.

La clase que se representa es una “clase ideal”, en la que no hay que seguir las normas educativas vigentes. Esto es debido a que hay una opinión por parte de alumnos, padres y profesores de que el sistema no funciona. De esta forma, se proponen alternativas, sin necesidad de romper el sistema, pero si con la libertad de que el profesor pueda actuar según le parezca, haciendo posible otra educación.

A lo largo de los minutos somos testigos de la evolución que sufren los alumnos, desde el desconcierto inicial por la forma de actuar del profesor, hasta las situaciones emotivas que vive el grupo hacia el final tras encontrarse mucho más unido.

¿Qué ocurrió con los alumnos que participaron? Todos dicen que les sirvió para aprender e incluso sus padres apreciaron un cambio en su actitud y forma de actuar.

Podemos decir que el experimentó funcionó, ya sólo falta que haya interés y ganas de superación para que se implante en las aulas reales.